Nochixtlán: la Policía Federal violó sus propios protocolos

La Policía Federal tiene un protocolo para el uso de la fuerza. Está en un manual que recoge y sistematiza los procedimientos para enfrentar todo tipo de situaciones sin caer en el uso excesivo de la fuerza. Se dice, por ejemplo, que se debe proteger el entorno de hospitales o escuelas; nunca disparar a zonas letales; intentar la disuasión antes que la agresión… y una larga lista de procedimientos que respetan las convenciones internacionales. Los policías que participaron en los hechos violentos de Nochixtlán el 19 de junio hicieron caso omiso de ellos.

 

La mañana del 19 de junio, tras desalojar la carretera Tehuacán-Oaxaca, agentes de la Policía Federal (PF), oficialmente de varias divisiones, ingresaron a esta ciudad. Desde un helicóptero atacaron el modesto hospital local con bombas de gas, una estalló en el techo del área de cuneros y la otra en el acceso al nosocomio.

Los testimonios de esas horas obtenidos por Proceso y publicados en su edición 2069, daban cuenta de la forma en que un médico, dos enfermeras y un enfermero, debieron abandonar momentáneamente a los heridos durante el operativo, para cubrir con toallas mojadas las hendiduras por donde penetraba el gas. Luego, los federales cercaron la instalación, pretendiendo registrarla.

Esa es apenas una de las numerosas violaciones que en ese operativo cometió la PF al Manual de uso diferenciado y progresivo de la fuerza, que guía sus operativos y que, en su apartado 4.6. –relativo a los procedimientos en manifestaciones–, señala que se debe “evitar el uso de gases en inmediaciones de hospitales y escuelas”.

La noche del 19 de junio la indignación de esta comunidad desembocó en el incendio de diferentes instalaciones: el hotel Juquila, desde el cual señalan que se hicieron disparos; el rancho de los Cuevas, caciques priistas de la zona –el alcalde Daniel y su hermano, diputado electo, Hermilo–, así como en la Estación Nochixtlán de la PF.

En este último inmueble, como a un kilómetro de la zona del operativo, quedaron regados en el exterior documentos, manuales de procedimiento, informes, circulares y pases de revista. Numerosos casquillos de bala yacen aún a la vista en el patio, aunque no se pudieron recabar testimonios que ubiquen tiros en ese lugar. El mencionado Manual, fue entregado a Proceso por organizaciones sociales que a su vez, afirman, los recibieron de vecinos de la comunidad.

El documento consta de 93 páginas, con prólogo de Genaro García Luna, y expone de manera precisa los diferentes procedimientos, con fotografías y especificaciones para el uso de la fuerza en todo tipo de situaciones, dedicando un amplio apartado al control de manifestaciones.

Fragmento del reportaje publicado en la edición 2071, ya en circulación

 

Por

Proceso: http://www.proceso.com.mx/446762/nochixtlan-la-policia-federal-violo-sus-propios-protocolos

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